Cuánto cuesta la web de una clínica dental y qué debe incluir

Una web para una clínica dental puede costar 900 euros o 9.000, y los dos presupuestos pueden parecer razonables sobre el papel. La diferencia está en lo que incluye cada uno, y eso casi nunca viene escrito en la primera línea.

Aquí van los rangos reales del mercado español, qué hace que el precio suba o baje y qué tiene que traer la web para que el dinero se recupere en pacientes. Si lo que buscas es directamente quién te la haga, en Uvana trabajamos el diseño web para clínicas dentales con esta misma estructura.

Rangos de precio reales

Son orientativos y sirven para saber en qué categoría entra cada presupuesto que recibas.

Plantilla adaptada · 800 a 2.000 euros

Se parte de una plantilla y se cambian logo, colores e imagen corporativa. Sirve para una clínica que hoy no tiene nada y necesita presencia rápida.

La limitación aparece pronto: poco margen para ordenar la estructura, dificultad para crear páginas de tratamiento bien organizadas y, a menudo, código innecesario que penaliza la carga.

Semi a medida · 2.000 a 5.000 euros

Se parte de una base, pero la estructura se piensa para la clínica: qué tratamientos tienen página propia, cómo se organiza el menú, dónde van los puntos de contacto.

Es donde está la mayoría de las clínicas de uno a tres gabinetes, y donde la relación entre lo que se invierte y lo que se recupera suele ser mejor.

A medida · desde 5.000 euros

Todo se construye desde cero, incluidas integraciones con el software de gestión, reserva de cita online conectada a la agenda o versiones para varias sedes.

Tiene sentido para grupos con más de una clínica o marcas con una identidad fuerte que sostener. Para una clínica pequeña, es pagar por funcionalidad que no se va a usar.

Costes que vienen después

El presupuesto inicial no es el coste total. Hay que sumar el dominio, entre 10 y 20 euros al año; el alojamiento, entre 5 y 30 euros al mes según la calidad; y el mantenimiento, que suele ir de 30 a 150 euros al mes si lo lleva un profesional.

Un presupuesto que no menciona estas partidas no es más barato, solo está incompleto.

Qué hace que el precio suba o baje

Cinco factores explican casi toda la diferencia entre presupuestos:

  • Número de páginas de tratamiento. Cada una lleva texto, estructura y revisión. Pasar de 4 a 12 tratamientos puede duplicar el precio
  • Quién escribe los textos. Si los aporta la clínica, baja. Si los redacta alguien con criterio de posicionamiento, sube, y se nota en los resultados
  • Fotografía. Una sesión real del equipo y la clínica cuesta, pero es de lo que más confianza genera
  • Integraciones. Reserva online conectada a la agenda, formularios que entran en el software de gestión, chat
  • Número de sedes. Cada sede necesita su página con dirección, horario y mapa propios

Qué debe venir escrito en el presupuesto

Antes de comparar cifras, comprueba que cada presupuesto responde a esto:

  • Número exacto de páginas y cuántas son de tratamiento
  • Si incluye textos y quién los escribe
  • Si incluye fotografía o se usan imágenes de banco
  • Si la web queda preparada para posicionar: encabezados, títulos y descripciones, velocidad de carga
  • Qué mantenimiento incluye y durante cuánto tiempo
  • A nombre de quién quedan el dominio, el alojamiento y el acceso de administrador

El último punto es el que más problemas da. Si el dominio está a nombre del proveedor, la clínica no es dueña de su web.

Las 8 secciones que no pueden faltar

Sea cual sea el presupuesto, estas secciones tienen que estar. Si uno barato deja alguna fuera, deja de ser barato.

Página de inicio

Tres cosas por encima del pliegue: qué es la clínica, dónde está y cómo pedir cita. Debajo, los tratamientos principales y las opiniones. El error habitual es abrir con una frase de marca que no dice nada mientras el teléfono queda escondido al final.

Quiénes somos

Fotos reales del equipo, con nombre, titulación y número de colegiado de cada odontólogo. El paciente quiere saber quién le va a atender. Una foto de stock aquí resta más de lo que suma.

Tratamientos: una página por cada uno

Implantes, ortodoncia, estética, endodoncia, periodoncia. Cada uno con su página, no un listado con dos líneas por tratamiento. Es la sección que más pacientes nuevos trae y la que más se descuida.

Precios o rangos

Muchas clínicas se niegan a publicarlos. El paciente los busca igual, y si no los encuentra se va a otra web que sí los diga. Un rango orientativo con la financiación disponible funciona mejor que el silencio.

Opiniones

Reseñas reales, con el enlace al perfil donde están publicadas. Las inventadas se notan y hacen el efecto contrario.

Instalaciones

Fotos de la consulta, la sala de espera y el equipamiento. Reducen la incertidumbre del paciente que aún no ha entrado.

Contacto

Dirección, teléfono con enlace de llamada directa, horario, mapa y un formulario breve. Todo visible sin buscar.

Preguntas frecuentes y avisos legales

Las dudas que si no acaban en llamada al mostrador: si duele, si hay financiación, si atienden urgencias. Y aparte, obligatorios, el aviso legal, la política de privacidad y la política de cookies.

Páginas de tratamiento: donde más se nota lo que pagas

Es la partida que más encarece una web y la que más la justifica.

La página “Nuestros servicios” con un párrafo por tratamiento no posiciona por ninguno. Quien busca implantes quiere leer sobre implantes, no sobre nueve tratamientos a la vez.

Una página por tratamiento permite responder lo que el paciente pregunta de verdad: en qué consiste, cuánto dura, si duele, qué cuesta, qué alternativas hay. Y permite que la clínica aparezca por “ortodoncia invisible” y no solo por su nombre.

Si el presupuesto no da para todas, se empieza por los dos o tres tratamientos que más facturan y se amplía después.

Velocidad y móvil: el ahorro que sale caro

Más de la mitad de los usuarios abandona una web que tarda más de tres segundos en cargar en el móvil, y en dental la mayoría de visitas llegan desde el móvil. Además, la velocidad influye en el posicionamiento.

Las causas suelen ser tres: imágenes sin comprimir, exceso de plugins y un alojamiento barato. Por eso ahorrar en alojamiento es de los ahorros que más caros salen.

Google PageSpeed Insights y GTmetrix, las dos gratuitas, permiten comprobar cómo carga cualquier web antes de contratar a quien la hizo.

Formularios y llamada

En una clínica dental la conversión no es una compra, es un contacto. Y en móvil, la llamada gana con diferencia.

Lo que funciona: teléfono fijo en la cabecera, llamadas a la acción al final de cada página de tratamiento y, en móvil, una barra inferior con llamar y pedir cita.

En el formulario, nombre, teléfono y una frase de motivo. Nada más. Cada campo adicional reduce los envíos. Solo es obligatoria la casilla de aceptación de la política de privacidad.

Errores que encarecen la web sin mejorarla

  • Pagar un desarrollo a medida para una clínica de un gabinete
  • Fotos de stock en lugar del equipo real
  • Una única página con todos los tratamientos juntos
  • Formularios de ocho o diez campos
  • Alojamiento de 3 euros al mes que hace que la web tarde cinco segundos en cargar
  • Dominio a nombre del proveedor
  • Textos escritos para colegas, con terminología que el paciente no entiende
  • No tener ningún precio ni rango publicado

Ninguno es un problema estético. Todos son decisiones que se toman antes de pedir presupuesto.

Cada cuánto renovarla

Como referencia, entre tres y cinco años. Pero importan más las señales que la antigüedad: carga lenta que no se arregla, mala lectura en móvil, tratamientos que ya no coinciden con lo que se ofrece, un gestor que no permite crear una página sin ayuda externa, o visitas que llegan y no llaman.

Entre renovaciones, lo que mantiene la web viva es actualizar los textos de los tratamientos, añadir opiniones, revisar precios y mantener el software al día. Cuesta poco y evita rehacerlo todo cada dos años.

Después de la web

Una web bien hecha no trae pacientes sola. Para que empiece a recibir visitas, el siguiente paso es el SEO para clínicas dentales o, si se necesitan resultados desde el primer mes, una campaña de Google Ads para clínicas dentales.