
Diseñada para reservar
El objetivo de tu web es una cita, no un formulario
La mayoría de webs de clínica terminan en un formulario de contacto genérico que nadie revisa hasta el día siguiente. Diseñamos el camino completo: dónde aparece el botón de pedir cita, cuánta información se pide antes de dar el paso y qué pasa justo después. Si tienes sistema de reserva online, lo integramos; si no, montamos el flujo más corto posible hacia el teléfono o WhatsApp.
Velocidad y móvil
Siete de cada diez pacientes te van a ver desde el móvil
Y si tu web tarda más de tres segundos en cargar, buena parte se va antes de ver nada. Trabajamos primero la versión móvil y después la de escritorio, con imágenes optimizadas y sin plugins que ralenticen la carga. La velocidad no es un detalle técnico: es la diferencia entre que el paciente te lea o vuelva a los resultados de búsqueda.


Base para posicionar
Una estructura que después se puede posicionar
Muchas webs bonitas son imposibles de posicionar porque toda la clínica cabe en una sola página. Construimos una página por tratamiento, con la jerarquía de encabezados, las URLs y los datos estructurados que Google necesita para entender qué ofreces. Aunque hoy no trabajes SEO, la web queda preparada para el día que lo hagas.
No todas las clínicas necesitan una web nueva

Si tu web carga rápido, se ve bien en móvil y el paciente encuentra cómo pedir cita, casi siempre sale más rentable optimizarla que rehacerla. El rediseño se justifica cuando la base falla: cuando es lenta, cuando no está adaptada a móvil o cuando cada cambio depende de un tercero. Te lo decimos antes de presupuestar, aunque la respuesta sea que no nos necesitas.

